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Thursday, September 14, 2006

Juan Político vs. Juan Mercado

Una de las cosas que siempre me chocó de la ideas "progres", y aquí incluyo aquellos "progres" bien intencionados que sinceramente creen que le hacen un favor a la humanidad, es la condescendencia y arrogancia que tienen implícitas. Según el "progre" promedio, hay un señor malísimo que se llama "Juan Mercado" que toma decisiones sistemáticamente desalmadas y perjudiciales para el interés general, normalmente desde su guarida ubicada más allá de las fronteras patrias. Para poder detener, o al menos moderar, las ínfulas de este omnipresente cretino, es necesario que un angelical equipo de profesionales, cuyo único objetivo es el bien común, le pongan límites y controles y le explique como se hacen verdaderamente las cosas.
Todo esto sería maravilloso si no fuera completamente alejado de la realidad. En realidad hay millones de Juanes Mercado que todos los días votan en un sistema altamente democrático para decidir que es lo que más les conviene a ellos individualmente. Estas millones de personas no son infradotadas, como parece pensar el progre promedio. Saben muy bien lo que les conviene y saben muy bien qué deben sacrificar para obtener un beneficio determinado. Tratar de "torcerles el brazo" y explicarles que lo que ellos creen que les conviene no es tan así, no es solo inutil, si no que extremadamente caro y dificil. Adicionalmente, los millones de Juanes Mercados son sinceros, cosa que los cuatro Juan Políticos no pueden decir de sí mismo: los primeros reconocen que buscan un bien para ellos mismos, mientras que los últimos se hacen pasar por desinteresados, cuando en realidad no lo son.
Aún aquellos políticos que son inmaculados (supongo que alguno existirá) buscan su interés individual en la forma de popularidad, votos, prestigio. Cuantas más declaraciones altisonantes en pro del bien general hagan, más sospechosos me parecen de buscar la aprobación de sus congéneres para sí y no el beneficio para ellos.
Lo interesante del tema es que estos "progres" se ven a sí mismos como los verdaderos representantes de las masas, pero en general terminan protegiendo intereses creados de minorías relativamente ínfimas que no solo no redundan en el bien general, si no, por el contrario, en el perjuicio general.
Esto está mucho mejor explicado en este artículo sobre los casos de Walmart, Coca Cola y MacDonalds.
The median household income of Wal-Mart shoppers is under $40,000. Wal-Mart, the most prodigious job-creator in the history of the private sector in this galaxy, has almost as many employees (1.3 million) as the U.S. military has uniformed personnel. A McKinsey company study concluded that Wal-Mart accounted for 13 percent of the nation's productivity gains in the second half of the 1990s, which probably made Wal-Mart about as important as the Federal Reserve in holding down inflation. By lowering consumer prices, Wal-Mart costs about 50 retail jobs among competitors for every 100 jobs Wal-Mart creates. Wal-Mart and its effects save shoppers more than $200 billion a year, dwarfing such government programs as food stamps ($28.6 billion) and the earned-income tax credit ($34.6 billion).
People who buy their groceries from Wal-Mart -- it has one-fifth of the nation's grocery business -- save at least 17 percent. But because unions are strong in many grocery stores trying to compete with Wal-Mart, unions are yanking on the Democratic Party's leash, demanding laws to force Wal-Mart to pay wages and benefits higher than those that already are high enough to attract 77 times more applicants than there were jobs at this store.

Para proteger una minoría de comerciantes minoristas (cosa que no consiguen) y que en general no son los más pobres, están dispuestos a que 125 Millones de personas (en el caso de Walmart) que sí cuentan los pesos para llegar a fin de mes, depositen un subsidio en la forma de pagar más caro por la mercadería todas las semanas.
Si realmente fueran tan inteligentes, tan iluminados y tan interesados por el bien común, el progre promedio debiera aplaudir hasta con las orejas a Walmart.