Omisión escandalosa
La Nación confirma hoy que el Gobierno no aportó datos sobre votos en blanco y anulados. Me parece realmente escandaloso y antidemocrático. El voto en blanco es una expresión válida de los ciudadanos que no están conformes con la oferta electoral. Para demostrarlo, estos concurren a las urnas y dejan sentada su disconformidad. No tenerlos en cuenta es un acto de prepotencia antidemocrática.
En el sitio del ministerio del interior tampoco se daban cifras sobre participación, la que, contrariamente a lo que dijo la candidata oficialista (la Krishtina) fue baja en todo el país. En elecciones anteriores (salvo las ocurridas a partir del golpe del 2001) el porcentaje de participación rondaba el 80%. En esta elección fue del 70%. Si bien no creo que se le pueda atribuir un sentido político al 20% de "abstemios contumaces", sí creo que se puede leer disconformidad en el 10% adicional. En la provincia de Buenos Aires el promedio de abstención no fue tan alto (24%) pero todavía significativamente por encima de comicios anteriores si lo comparamos con el promedio nacional. Como no dan los datos históricos de participación en la Provincia exclusivamente no puedo decir si esto es una anomalía, aunque sospecho que probablemente se ha votado más en esta zona del país que en otras y 24% es relativamente un número significativo. En todo caso fue inexacta la afirmación de la Krish cuando habló de "alta participación" y dudo que la misma haya sido inocente.
La afirmación de la Kirshtina es particularmente fuera de lugar cuando en la misma provincia de Buenos Aires, los votos en blanco y nulos sumaron 11,36% (más de lo que habían dicho ayer), consolidándose como tercera fuerza política en el distrito.
No voy a decir que estos son datos que puedan cambiar demasiado las cosas, pero ciertamente crea una sombra de duda sobre la objetividad de las autoridades electorales el hecho que hayan decidido unilateralmente restarle la voz a un número muy importante de ciudadanos que legítimamente querían expresarse. Las pequeñas manipulaciones (y esta no es tan pequeña) son peligrosas en sí mismas y más aún por el precedente que crean.
UPDATE: Rubén de Blog Bis también trata el tema.
En el sitio del ministerio del interior tampoco se daban cifras sobre participación, la que, contrariamente a lo que dijo la candidata oficialista (la Krishtina) fue baja en todo el país. En elecciones anteriores (salvo las ocurridas a partir del golpe del 2001) el porcentaje de participación rondaba el 80%. En esta elección fue del 70%. Si bien no creo que se le pueda atribuir un sentido político al 20% de "abstemios contumaces", sí creo que se puede leer disconformidad en el 10% adicional. En la provincia de Buenos Aires el promedio de abstención no fue tan alto (24%) pero todavía significativamente por encima de comicios anteriores si lo comparamos con el promedio nacional. Como no dan los datos históricos de participación en la Provincia exclusivamente no puedo decir si esto es una anomalía, aunque sospecho que probablemente se ha votado más en esta zona del país que en otras y 24% es relativamente un número significativo. En todo caso fue inexacta la afirmación de la Krish cuando habló de "alta participación" y dudo que la misma haya sido inocente.
La afirmación de la Kirshtina es particularmente fuera de lugar cuando en la misma provincia de Buenos Aires, los votos en blanco y nulos sumaron 11,36% (más de lo que habían dicho ayer), consolidándose como tercera fuerza política en el distrito.
No voy a decir que estos son datos que puedan cambiar demasiado las cosas, pero ciertamente crea una sombra de duda sobre la objetividad de las autoridades electorales el hecho que hayan decidido unilateralmente restarle la voz a un número muy importante de ciudadanos que legítimamente querían expresarse. Las pequeñas manipulaciones (y esta no es tan pequeña) son peligrosas en sí mismas y más aún por el precedente que crean.
UPDATE: Rubén de Blog Bis también trata el tema.


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